Ley N° 21.822: Ley Integral de las Personas Mayores y de Promoción del Envejecimiento Digno, Activo y Saludable

Introducción

La Ley N° 21.822 crea un marco legal integral destinado a proteger, promover y garantizar los derechos de las personas mayores en Chile. Su finalidad es avanzar hacia un envejecimiento digno, activo y saludable, reconociendo que las personas mayores deben participar plenamente en la sociedad, sin discriminación por edad y con acceso efectivo a servicios, justicia, salud, trabajo, educación, conectividad y protección frente a situaciones de abuso o abandono.

Esta ley representa un cambio relevante, porque no trata a la vejez solo desde una mirada asistencial, sino desde un enfoque de derechos, autonomía, dignidad, participación y buen trato.

Contenido principal de la ley

1. ¿A quién protege esta ley?

La ley considera como persona mayor a toda persona de 60 años o más. También reconoce dentro de este grupo a las personas de 80 años o más, denominadas personas mayores de la cuarta edad.

Esto significa que sus normas y principios se aplican a quienes han alcanzado esa edad, tanto en su relación con el Estado como con instituciones privadas, proveedores, empleadores, servicios de salud, educación, justicia y otros espacios de la vida social.

2. Objetivo de la Ley N° 21.822

El objetivo principal es promover el envejecimiento digno, activo y saludable, estableciendo un sistema integral de protección de los derechos y libertades de las personas mayores.

Busca garantizar que las personas mayores puedan vivir con autonomía, seguridad, respeto, integración social y acceso efectivo a sus derechos.

3. Principios relevantes

Entre los principios más importantes de la ley se encuentran:

  • Dignidad de la persona mayor.
  • Autonomía e independencia.
  • Igualdad y no discriminación arbitraria por edad.
  • Participación e inclusión social.
  • Buen trato y atención preferente.
  • Seguridad física, económica y social.
  • Protección familiar y comunitaria.
  • Acceso a la justicia.
  • Acceso a la educación, cultura, salud, trabajo y conectividad.
  • Enfoque de curso de vida.

4. Derechos reconocidos

La ley reconoce una serie de derechos específicos para las personas mayores, entre ellos:

  • Derecho a la igualdad y no discriminación por edad.
  • Derecho a un trato digno y respetuoso.
  • Derecho a atención preferente en servicios públicos y privados.
  • Derecho al acceso a la justicia.
  • Derecho a vivir con independencia y autonomía.
  • Derecho a una vida libre de violencia.
  • Derecho a la salud.
  • Derecho a la educación.
  • Derecho al trabajo.
  • Derecho a la información.
  • Derecho a la conectividad digital.
  • Derecho a la privacidad.
  • Derecho a participar en actividades culturales, artísticas, deportivas y recreativas.

5. Atención preferente

Uno de los puntos prácticos más importantes es que los organismos públicos y el sector privado deberán establecer mecanismos de atención preferente y oportuna para las personas mayores.

Esto incluye no solo la atención presencial, sino también la atención mediante plataformas digitales, páginas web, aplicaciones, call center u otros canales tecnológicos.

Además, la comunicación deberá ser clara, simple y adecuada.

6. Prohibición de discriminación por edad

La ley refuerza la prohibición de discriminar arbitrariamente a una persona por ser mayor. Esto puede aplicarse en materias como salud, trabajo, educación, acceso a servicios financieros, consumo, vivienda, atención pública, trámites digitales y acceso a justicia.

Por ejemplo, no debería negarse injustificadamente un servicio, atención o trámite solo por la edad de la persona.

7. Protección frente al abandono social

La ley incorpora la figura del abandono social de la persona mayor, especialmente cuando se trata de una persona mayor con dependencia que se encuentra en una situación grave de vulneración de derechos, con riesgo para su vida, integridad física o integridad psíquica, y sin redes familiares o sociales suficientes.

En estos casos puede intervenir el tribunal de familia competente para adoptar medidas de protección.

8. Acceso a cultura, deporte y recreación

La ley fomenta la participación de las personas mayores en actividades culturales, artísticas, deportivas y recreativas.

Una medida relevante es la obligación de considerar acceso preferente o beneficios en ciertos espectáculos o actividades, incluyendo rebajas o cupos destinados a personas mayores, según corresponda a la regulación aplicable.

9. Materia laboral: trabajador adulto mayor

La Ley N° 21.822 también incorpora normas relacionadas con el trabajo de personas mayores.

Entre sus elementos relevantes están:

  • Posibilidad de regular condiciones especiales para trabajadores adultos mayores.
  • Compatibilidad de las funciones con la salud y capacidades de la persona.
  • Posibilidad de pactar bandas horarias.
  • Posibilidad de acordar modalidades horarias más flexibles.
  • Suspensión pactada de ciertos efectos del contrato.
  • Uso proporcional anticipado del feriado anual.

Esto no significa que todo trabajador que cumpla 60 años cambie automáticamente de contrato. Si una persona cumple 60 años durante la vigencia de su contrato, mantiene su contrato actual, salvo que las partes acuerden acogerse a las normas especiales que correspondan.

¿Cuándo comienza a regir?

La Ley N° 21.822 fue publicada en el Diario Oficial el 1 de junio de 2026.

Sin embargo, de acuerdo con sus disposiciones transitorias, la ley entra en vigencia en un plazo de 12 meses contado desde su publicación.

Por lo tanto, su vigencia general comienza el:

1 de junio de 2027

Desde esa fecha deberán aplicarse sus normas, sin perjuicio de los plazos posteriores que la propia ley entrega para dictar políticas, reglamentos o implementar medidas institucionales.

Ejemplos prácticos

Ejemplo 1: Atención en una institución pública

Una persona de 72 años acude a realizar un trámite ante un servicio público. La institución debe procurar una atención preferente, clara y oportuna. No basta con tener un sistema general de atención si este no considera las necesidades propias de las personas mayores.

Ejemplo 2: Atención digital

Una persona mayor necesita realizar un trámite en una plataforma web. La ley promueve que las plataformas digitales sean comprensibles, accesibles y con lenguaje claro, evitando barreras tecnológicas que impidan el ejercicio de sus derechos.

Ejemplo 3: Discriminación por edad

Un banco, clínica, empresa o proveedor no debería negar atención, acceso o servicio únicamente por la edad de una persona mayor. Si existe discriminación arbitraria por edad, la persona afectada podría reclamar conforme a las normas aplicables.

Ejemplo 4: Trabajo de una persona mayor

Una trabajadora de 65 años puede acordar con su empleador condiciones compatibles con su salud y funciones, como una banda horaria o una distribución más flexible, siempre respetando la normativa laboral y el acuerdo de las partes.

Ejemplo 5: Abandono social

Una persona mayor con dependencia severa vive sola, sin redes familiares efectivas, sin cuidados básicos y en riesgo para su salud o integridad. En ese caso podría activarse la intervención del tribunal de familia para adoptar medidas de protección.

Ejemplo 6: Cultura y recreación

Una persona mayor desea asistir a una actividad cultural o deportiva. La ley promueve su participación e integración, contemplando medidas de acceso preferente, cupos o rebajas en determinados casos.

Conclusión

La Ley N° 21.822 es una norma relevante porque reconoce a las personas mayores como sujetos de derecho y no solo como personas que requieren asistencia. Su enfoque está basado en la dignidad, autonomía, inclusión, buen trato y protección efectiva frente a la discriminación, la violencia, el abandono y las barreras de acceso.

En términos prácticos, obligará al Estado, instituciones públicas, empresas privadas y sociedad en general a adaptar sus procedimientos, atención y políticas para asegurar que las personas mayores puedan ejercer sus derechos de manera real, efectiva y respetuosa.